El declive de la jota como baile popular comenzó ya durante el siglo XIX, aunque en paralelo, y principalmente gracias a la labor de los grupos folklóricos, que para entonces comenzaban su andadura, este género comenzó a experimentar un gran auge en espectáculos teatrales, como baile de salón y de academia e incluso como inspiración de obras musicales de concierto. En particular, la que pronto comenzó a ser conocida como la jota aragonesa atrajo desde bien temprano la atención de cantantes, músicos y bailarines dedicados al espectáculo. Aunque nos estamos refiriendo a la jota de baile, el siglo XIX vio cómo ésta se transformaba en el característico modo de interpretar la jota cantando, sin baile ni acompañamiento de instrumentos, a ritmo lento y melismático, que tiempo después se ejecutaría al son de una rondalla y que hoy conocemos como la jota cantada (impropiamente llamada también jota de estilo) y que se ha establecido principalmente, y de manera destacada, en Aragón, recibiendo hoy de manera común y universalmente aceptada el calificativo de jota aragonesa. El siglo XIX significó la consagración de este carácter de la jota como canto y baile netamente aragoneses, paradójicamente coincidiendo con su desaparición como géneros populares (especialmente la jota bailada, pues todavía sigue siendo costumbre cantar jotas de manera espontánea en determinados actos sociales) y su evolución hacia el mundo del teatro. Los artífices de esta transformación fueron, principalmente, los grupos folklóricos, que a finales del siglo XIX la habían convertido ya en un espectáculo conocido y admirado que propició la aparición de intérpretes especializados tanto en su canto como en su baile. Así, en los albores del nuevo siglo, grandes bailadores como Teresa Salvo, de Alcañiz, Francisco Espada, de Santolea, o José Pinardel, de Torrevelilla, discípulo éste de los anteriores, creaban escuela e inspiraban coreografías joteras basadas en su personal modo de bailar. Las voces de prestigiosos intérpretes como Cecilio Navarro, Juanito Pardo, Miguel Asso o María Blasco llevaban la jota por toda España e incluso al otro lado del océano, y empezaban a registrarse las primeras grabaciones fonográficas comerciales. La jota era el tema protagonista de numerosas composiciones de autores españoles y extranjeros y estaba presente en muchas obras del género lírico. En 1894 el prestigioso Certamen Oficial de Jota del Ayuntamiento de Zaragoza instituía por primera vez el Premio de Canto (hasta entonces lo había sido tan sólo de Rondallas), que en esa ocasión ganaba el albalatino Blas Mora. La jota estaba en pleno apogeo, disfrutaba de su época de mayor esplendor. |
Jesús
Gracia (1922—2005) |
José
Iranzo, El Pastor de Andorra (1915— ) |
Matías
Maluenda, El Ruiseñor de Sabiñán (1914—1987) |
Felisa
Galé (1912—1948) |
Francisco
Rodríguez, Redondo (1909—1987) |
Camila
Gracia (1909—1988) |
José
Oto (1906—1961) |
Jacinta
Bartolomé (1902—1993) |
Pascuala
Perié (1901—1950) |
Pilar
Gascón (1900—1930) |
Jacinta
Roy, Ofelia de Aragón (1894—1968) |
Fidel
Seral (1892—1954) |
Justo
Royo, El Cebadero (1891—1938) |
Pintié
(1889—1945) |
Juan
Antonio García (1888—1975) |
Inocencia Sebastián (1888—?) |
Domingo
Martínez, Tío Carrachín (1888—1963) |
María
Blasco (1888—1966) |
Joaquín
Numancia (1886—1943) |
Miguel
Asso (1886—1936) |
Juanito
Pardo (1884—1944) |
Cecilio
Navarro (1881—1969) |
José Moreno, Niño Moreno o El Baturrico de Andorra (1881—?) |
Urbano
Gracia, El de la Granja (1870—1937) |
Asunción
Delmás (1867—1903) |
Manuel
Gracia, El Capacero (1866—?) |
Antonio
Aznar, El Andorrano (1861—1949) |
Blas
Mora (1861—1938) |
Domingo
Agudo (1850—1924) |
Mariano
Malandía, El Tuerto de las Tenerías (1847—1935) |
Pedro
Nadal, El Royo del Rabal (1844—1905) |
Vicente
Viruete, Tío Chindiribú (1825—?) |
1820 |
1840 |
1860 |
1880 |
1900 |
1920 |
1940 |
1960 |
1980 |
2000 |
Cronología
de los principales intérpretes de la jota aragonesa |
|
Los acontecimientos que había vivido la sociedad aragonesa en los momentos clave para la evolución de la jota, principalmente el desastre del 98, habían imbuido a ésta de cierto carácter patriótico cuyos más destacados y repetidos valores eran el amor a la patria y la devoción de los aragoneses por la Virgen del Pilar. El régimen que se estableció en España tras la Guerra Civil, en su afán de imponer a la sociedad los más genuinos valores del nacionalismo, recurrió entre otros medios a un recurso habitual en este tipo de sistemas: la utilización del folklore como método de adoctrinamiento e identificación del pueblo con los dogmas patrios. Cabe pensar que en esta situación la jota fue elegida como protagonista absoluta frente a otros cantos típicos por la entusiasta glorificación que en ella se hacía ya de valores como el amor a la patria, a la bandera y a la Virgen, reflejados desde antiguo en las coplas joteras. En consecuencia, la jota se trivializó en torno a una serie de lugares comunes que interesadamente fueron mantenidos por el régimen, de manera que durante muchos años la jota, especialmente la bailada y salvándose en parte la cantada, no sólo vio anulada cualquier posibilidad de evolución, sino que perdió toda reminiscencia de su carácter popular de antaño. Los temas de la jota cantada se centran en un puñado de gastados tópicos; la jota bailada se resume en unas cuantas coreografías de nuevo cuño que se inventan con la pretensión de condensar en una única forma de baile común a cada lugar (Jota de Calanda, Jota de Albalate, Jota de Alcañiz…) la aportación personal de los grandes intérpretes del momento. |
![]() Jotas de ronda por la rondalla de Sástago en las fiestas de agosto de 1963, con la cantadora Nicolasa (Foto cedida por Dalia Ferruz) |
|
Quizá los recientes cambios en la orientación
dada a la Sección de Folklore de la Escuela Municipal de Música
y Danza del Ayuntamiento de Zaragoza y el interés que empiezan
a prestar a la jota algunos artistas de ámbitos ajenos le permita
romper este círculo vicioso y encaminarse por otros derroteros
más próximos a los que la hicieron brillar con luz propia
hace ahora un siglo. |
En esta página se ofrece una muestra de los estilos más característicos de la jota cantada. La fuente principal de documentación ha sido el cancionero que los profesores Santiago Lapuente y Ángel Sola elaboraron a finales del XIX, y que supuso el primer intento de sistematizar y clasificar los estilos de jota que ya entonces empezaban a pasar del campo al teatro, conviviendo de manera natural en ambas versiones: la espontánea, popular y tradicional del ciudadano con la elaborada y espectacular del profesional. Otros cancioneros que han recogido estilos clásicos, junto con recientes trabajos de recopilación que incluyen jotas todavía vivas en el folklore popular, han servido para elaborar esta selección. Al final se incluye una relación más detallada de fuentes documentales, escritas y sonoras, que puede servir como referencia básica de nuestra jota. Es difícil clasificar los estilos de la jota cantada, pese a que se han hecho varios intentos. La clasificación seguida en este apartado es la que hizo D. Demetrio Galán Bergua en El Libro de la Jota Aragonesa. No obstante, aún siendo la más conocida y aceptada, es insuficiente en algunos aspectos y resulta bastante incoherente. 1.
Estilos clásicos. Zaragozanas y Aragonesas, puras y libres.
Tonadas interpretadas por el "Royo del Rabal". |
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Demetrio
Galán Bergua (Archivo Municipal de Zaragoza) |
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Gran
Colección de Jotas o Cantos Aragoneses, transcripción
para piano de la Jota Aragonesa que interpretan con guitarra y bandurria
D. Santiago Lapuente y D. Ángel
Sola, por José Mª Alvira. Portada y contraportada
de la edición especial, que posiblemente corresponda al año
1894. (Propiedad de Gabriel Marro) |
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Gran
Colección de Jotas o Cantos Aragoneses seleccionados del repertorio
de Santiago Lapuente. Transcripción para piano de José
Mª Alvira. Portada de la edición de 1914, que contiene
los 22 primeros estilos de la recopilación de Santiago Lapuente
y Ángel Sola de 1894 junto con el nuevo "Nuevo apéndice
de estilos". (Propiedad de Fernando Cobos) |
![]() asola03.mid |
asola03.pdf |
Aragonesa
libre |
![]() fematera.mid |
fematera.pdf |
Fematera
popular |
![]() fzaragoz.mid |
fzaragoz.pdf |
Fematera
de zaragoza |
![]() femat23.mid |
femat23.pdf |
Jota |
![]() asola25.mid |
asola25.pdf |
Fematera
Con esta letra oí por primera vez este estilo al cantador Antonio Aznar. Yo
creo que es moderno y por tanto dudo que pueda ser de los femateros que
hace más de treinta años se oían en Zaragoza. Se
ha generalizado mucho y quien más quien menos, hace mangas y capirotes
con el estilo. Al transcribirlo he procurado darle más sencillez,
quitándole calderones y simplificando sus frases finales. Así
lo ha cantado en público mi discípula
Inocencia Sebastián y ha gustado mucho”
(notas de Santiago Lapuente que acompañaban a las transcripciones
de José Mª Alvira). |
![]() femat27.mid |
femat27.pdf |
Jota Transcripción musical: D. Galán. Arreglos y transcripción MIDI: A. Turón. |
![]() ffuentes.mid |
ffuentes.pdf |
Fiera de Fuentes o
Jota Honda |
![]() jfiera.mid |
jfiera.pdf |
Jota
fiera del ¡ay! o La de Peral |
![]() mora.mid |
mora.pdf |
La
mora o de Aben-Jot |
![]() masso41.mid |
masso41.pdf |
Fiera antigua Transcripción musical: J. Valdovinos y M. Villanueva, según la interpretación de Miguel Asso. Arreglos y transcripción MIDI: A. Turón. |
![]() fiera37.mid |
fiera37.pdf |
Jota fiera Transcripción musical: D. Galán. Arreglos y transcripción MIDI: A. Turón. |
| 4. RABALERAS. |
| Se llama rabaleras a las coplas referentes al barrio del Rabal, o Arrabal, de Zaragoza. |
![]() asola18.mid |
asola18.pdf |
Rabalera |
![]() rabalera.mid |
rabalera.pdf |
Rabalera |
![]() aarabal.mid |
aarabal.pdf |
Rabalera |
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Trabajando
en el campo, 1923-1925. (Archivo Municipal de Zaragoza) |
![]() ctrillac.mid |
ctrillac.pdf |
Canción
de trilla |
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Caspe:
Colegiata de Santa María la Mayor (Foto: A. Turón) |
![]() jsegad.mid |
jsegad.pdf |
Jota
de los segadores |
![]() jota005.mid |
jota005.pdf |
Jota
segadora |
![]() junc01.mid |
junc01.pdf |
Jota
trilladora |
![]() junc03.mid |
junc03.pdf |
Jota
trilladora |
![]() junc02.mid |
junc02.pdf |
Jota
labradora |
![]() asola14.mid |
asola14.pdf |
Jota
olivera |
![]() jolivalc.mid |
jolivalc.pdf |
Jota
olivera |
![]() jolbalc.mid |
Jota
olivera |
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![]() jbelmalc.mid |
Jota
olivera |
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![]() jolivera.mid |
Jota
olivera |
|
![]() jolivcal.mid |
Jota
olivera |
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![]() jolbcod.mid |
Jota
de las olivas |
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![]() jolvald.mid |
Jota
olivera |
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![]() jota015.mid |
jota015.pdf |
Jota
olivera |
| 7. ESTILOS, TONADAS, CANTOS DE JOTA Y DESPEDIDAS TÍPICAS DE LA PROVINCIA DE TERUEL. |
![]() jota027.mid |
jota027.pdf |
Jota
de la parra |
![]() asola36.mid |
asola36.pdf |
Jota |
![]() asola26.mid |
asola26.pdf |
Jota |
| 8. TONADAS MELISMÁTICAS, ORNAMENTALES, FLOREADAS, ARPEGIADAS Y DE DOS ÚNICAS FRASES MELÓDICAS. |
![]() asola34.mid |
asola34.pdf |
Jota |
![]() asola30.mid |
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Jota |
![]() asola29.mid |
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Jota |
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Jota |
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Jota |
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Jota |
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Jota |
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Jota |
![]() jmaluend.mid |
jmaluend.pdf |
Jota |
|
OBSERVACIONES DEL
SR. LAPUENTE Como ya se indica, los antecedentes de los 22 primeros estilos son los que se consignaron en 1895. Conviene que los aficionados tengan presente esta circunstancia para que, sumando fechas, no sufran error de apreciación y se formen idea de dónde, cómo y por qué han podido llevarse á muchas producciones teatrales algunos cantos ó estilos de jotas aragonesas. Hasta 1887, poco más ó menos, que empecé á darme á conocer á maestros como Soriano y Ruiz de Velasco en Zaragoza, no pudieron llevarse al pentagrama nuestros estilos con la amplitud que yo he tenido la fortuna de propagar, porque los cantadores que por entonces se estilaban lo hacían con esa inseguridad que no permite al maestro recoger con fidelidad el tema de los cantos. A mí no me sucedía eso; sabía dictar con fijeza, y por si esto no era bastante, he tenido la habilidad de ser el primero que, sin dárselas de maestro, ha sabido sacar, debido á sus enseñanzas, en estos 25 años últimos, las únicas cinco notabilidades cantando Jotas Aragonesas: Asunción Delmás de Fuentes de Ebro, José Moreno, Juan Pardo y las señoritas Inocencia Sebastián y Julia Garcés. Zaragoza dirá si en mis dos únicas serenatas á Pí y Margall (1887) y Polavieja (1897), la Delmás y Moreno electrizaron ó no á los que escuchaban. Puedo decir, sin temor al mentís, que Zaragoza y mis paisanos me consideran su Profeta, á pesar del dicho. En los grandes certámenes celebrados en Zaragoza desde 1896 á 1913, no ha salido nadie, que ni por asomos se puede comparar con el recuerdo de Moreno y Pardo. Estos mismos en Madrid, merecieron la confirmación de Zaragoza con mis latas ó conferencias en la Asociación de la Prensa (1897) y en el Teatro Cómico (1900). Desde 1897 á 1912 la jota se ha propagado como ningún otro canto español. Esta jota de exportación dá náuseas muchas veces porque nos la ofrecen vestidos de mamarrachos y cantando romanzas en lugar de verdaderas jotas. Gentes hay que quisieron que cargase yo con el milagro. Para probar á todos que no era culpable de tanta y tanta astracanada como se vé, organicé en Zaragoza un festival que se celebró en 20 de Diciembre de 1908 y, á propósito, después de terminadas las grandes fiestas de aquel perdurable Centenario. Ese día Zaragoza me absolvió de todo pecado, porque gracias á la cooperación del malogrado bandurrista Sola, Inocencia Sebastián y os bailadores de Alcañiz, se tocó, cantó y bailó como nunca y se aplaudió con entusiasmo, sin que nuestra labor ni indumentaria provocasen la risa de los espectadores. ¡Hay tantos públicos que creen que la misión de los baturros es hacer reir y dar motivo para que se burlen de nuestras cosas! Faltaba á mi tranquilidad que Madrid me diese la confirmación de Zaragoza. Una representación del Centro Aragonés me invitó á que tomase parte en el festival que se celebró en el Gran Teatro la tarde del día 12 de Octubre de 1912. Acepté después que pudimos conseguir por un favor especial que cantase en la fiesta mi discípula la Srta. Juila Garcés. Con tan valioso elemento hice ver á propios y extraños, técnicos y profanos, que mis enseñanzas á la Garcés estaban vaciadas en el mismo molde que me sirvió para cantar á Pí y Margall, Polavieja, Asociación de la Prensa, Pardo á las Cámaras de Comercio (Zaragoza 1898), Cómico y la Sebastián en 1908. Aunque Zaragoza ya me había hecho justicia, anhelaba yo que Madrid refrendase esta conducta, porque Madrid por encima de todo y de todos, fué el pueblo que le dijo á Aragón y á España entera en 1894 á dónde podía ir la Jota. No estará de más que dedique un recuerdo á aquello que con apariencias de banquete en el Hotel Inglés la noche del 26 de Marzo, sus 400 comensales apadrinaron de buen grado el nombre, que de común auerdo entre el inolvidable Eusebio Blasco, Cávia y yo, se inició y denominó Fiesta á la Jota, cuyo título, desde 1894 á 1913, ha figurado, y muchas veces en lugar preferente, en los carteles anunciadores de todos los teatros, cines y salones de España y América. ¿Qué con alguna frecuencia se han visto mamarrachos y se han oído astracanadas? ¡A mí qué! ¡Hasta Zaragoza, y no en pocas ocasiones, ha visto con desagrado estas cosas, lamenta lo que sucede y el que paga dirige sus ojos á mí buscando el remedio! El más culpable es aquel Ayuntamiento que no quiere poner los medios para seguir los derroteros que yo hice buenos con el beneplácito de todos en los Certámenes de 1900, 1901 y 1907. Lejos de esto, aquellos Concejales, los más obligados á favorecer las tradiciones de nuestro canto, no saben más que darse mañan para dar facilidades á los empresarios del Teatro de la Ciudad y hasta consiéntese que revistan carácter oficial certámenes que no obedecen á más ley que al capricho de empresas particulares que se lucran más de lo que debiera ser. Estas consideraciones quisiera que el Ayuntamiento de Zaragoza las recogiese. Que interviniese en el asunto rodeándose aunque fuese del diablo para hacer el milagro que conviene. Si trata de hacerlo no tema á las consecuencias del arriendo de la finca. Mayores rendimientos le daría gustoso Zaragoza á cambio de que defendiese la parte moral, terreno éste vedado para las empresas. Punto menos que imposible sería dar término á estas observaciones si me propusiera exponer cuanto puedo decir en defensa de mi entusiasta gestión en pró del canto aragonés ó nacional, como muchos lo aceptan, pero ya es hora de concluir. Eso sí, no debo hacerlo sin consignar dos extremos que rebasan los llímites de la justificación de mis actos. Desde 1908 Zaragoza no había oído sonar las cuerdas de mi guitarra. María Guerrero quiso que la acompañase unas jotas de los Quintero en el festival que se celebró la tarde del 16 de Octubre último. Fué una sorpresa para todos incluso para los mismos organizadores de tan hermoso homenaje á nuestro canto. El aplauso de saludo que me tributó Zaragoza cuando la Guerrero me presentó en escena, vale más que los desvíos, olvidos, ingratitudes y hasta canalladas que se me han hecho durante mi honrada y honrosa hoja de servicios en favor de Aragón y nuestras cosas, por los más obligados en amparar y proteger mis iniciativas sin precedente en ninguna otra región de España. El otro extremo me lo dá hecho el “Heraldo de Aragón” dando cuenta del fallecimiento del General Polavieja, dice así: “Y á su regreso á la Península, se alzó la nación en masa para aclamarle como á un redentor. La apoteosis fué digna de un dios; rindiéronse á sus pies millones de ciudadanos que le pedían un acto de rebeldía salvadora. Entonces Polavieja pasó por Zaragoza, y Aragón entero, por conducto del HERALDO, le hizo un homenaje grandioso entregándole un soberbio álbum de adhesión donde constaban las firmas y los sellos de todos los ayuntamientos, juzgados y parroquias de la región. Fué memorable la noche histórica que Polavieja pasó en Zaragoza. Se desbordó el pueblo; el entusiasmo llegó á extremos de delirio; nunca sonó la jota cn acentos tan viriles y patrióticos. No te fíes de ninguno Obra mía fueron estos acentos y... hasta la letra de los cantares. En Noviembre de 1898 mi discípulo Juan Pardo en el festival que organicé en honor de las Cámaras de Comercio, reprodujo estos mismos acentos y la Jota hizo el milagro de que á los labios asomase por primera vez el grito de ¡Viva España! después de nuestros desastres nacionales. Santiago Lapuente |
| 9. TONADAS CON FRASES CORTADAS Y RECORTADAS. |
![]() jota004.mid |
jota004.pdf |
Jota |
![]() tronera.mid |
tronera.pdf |
Jota |
![]() asola27.mid |
asola27.pdf |
Jota |
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asola28.pdf |
Jota |
![]() jota016.mid |
jota016.pdf |
Jota |
![]() asola23.mid |
asola23.pdf |
Jota
Generalmente
se canta con esa letra. La que se ha puesto para su transcripción
es original de Loreto Prado, tan genial artista como entusiasta de la
jota y fué un obsequio que me hizo para mi repertorio. |
![]() jsastago.mid |
jsastago.pdf |
Jota |
![]() jota026.mid |
jota026.pdf |
Jota |
![]() galan108.mid |
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Jota |
![]() asola08.mid |
asola08.pdf |
De
Cariñena |
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Jota |
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Sástago
y el río Ebro (Foto: A. Turón) |
| 11. TONADAS CONOCIDAS POR EL NOMBRE DE LOS PUEBLOS O CIUDADES DONDE FUERON RECOGIDAS. |
![]() jbaja006.mid |
jbaja006.pdf |
Jota
Bajá |
![]() jrcalat.mid |
jrcalat.html |
Jota |
![]() jota019.mid |
jota019.pdf |
Jota |
| 12. TONADAS APTAS PARA ACOMPAÑAR AL BAILE Y A LA RONDA (DE BAILE Y RONDADERAS). |
![]() asola19.mid |
asola19.pdf |
Jota |
![]() asola22.mid |
asola22.pdf |
Jota |
![]() asola24.mid |
asola24.pdf |
Jota |
![]() jota023.mid |
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Jota |
![]() jota024.mid |
jota024.pdf |
Jota |
![]() jfavara.mid |
jfavara.pdf |
Jota |
![]() jfavar2.mid |
jfavar2.pdf |
Jota |
![]() puput.mid |
puput.html |
Jota |
![]() jhecho1.mid |
jhecho1.html |
Jota |
![]() jhecho2.mid |
jhecho2.html |
Jota |
jqensol.mp3 |
Jota |
|
![]() jrmainar.mid |
jrmainar.pdf |
Jota
rondadora |
![]() jloco.mid |
jloco.pdf |
Jota
de Franco Oliván |
![]() asola31.mid |
asola31.pdf |
Jota |
![]() jota025.mid |
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Jota |
![]() asola17.mid |
asola17.pdf |
Jota
de batebancos |
![]() aandia.mid |
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Jota |
![]() jota017.mid |
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Jota |
![]() jota021.mid |
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Jota |
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Jota |
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Jota |
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asola35.pdf |
Jota |
![]() jota018.mid |
jota018.pdf |
Jota |
![]() jcanal.mid |
jcanal.pdf |
Jota
de los canalenses o canalienses |
| 15. ESTRIBILLOS Y TONADAS CON ESTRIBILLO. |
![]() jlfunes.mid |
jlfunes.pdf |
Jota
y estribillo |
![]() |
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Lamberto
Funes (a la derecha, con el acordeón), José Gómez
(junto a él, con la bandurria) y José Carrascón
(a su lado, con la guitarra), músicos de Mainar (Foto cedida por José Gómez) |
![]() fiera.mid |
fiera.pdf |
La
fiera |
| 16. RONDADERAS DE QUINTOS. |
![]() jqaguar.mid |
jqaguar.pdf |
Jota
de los quintos |
![]() jqalcan.mid |
jqalcan.pdf |
Jota
rondadera de quintos |
![]() jqfuend.mid |
jqfuend.pdf |
Jota
rondadera de quintos |
![]() jqfuend2.mid |
jqfuend2.pdf |
Jota
rondadera de quintos |
![]() cadenita.mid |
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Jota |
| OTROS ESTILOS |
![]() jotables.mid |
Jota |
|
![]() jbolea.mid |
jbolea.pdf |
Jota |
![]() jcodon.mid |
Jota |
|
![]() jcodon2.mid |
Jota |
|
![]() jcodon3.mid |
jcodon3.pdf |
Jota |
![]() jespierb.mid |
jespierb.pdf |
Jota |
![]() jfornols.mid |
jfornols.pdf |
Jota |
![]() jmediana.mid |
jmediana.pdf |
Jota |
![]() asola10.mid |
asola10.pdf |
Jota |
FUENTES DOCUMENTALES SOBRE LA JOTA ARAGONESA Textos básicos
Cancioneros
Discografía básica
Archivos
Recopilaciones de fuentes documentales
Trabajos de investigación
|
© Alberto Turón, 1998 - 2010 Última actualización / Autualizazión zaguera / Darrera actualització: 10 de agosto de 2010 | |
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